Uñas incarnadas

 

Llamamos uñas incarnadas u onicocriptosis (popularmente conocida como uña encarnada) a la patología que se produce cuando el borde de la uña se entierra dentro de la piel del dedo del pie, causando dolor, inflamación, heridas e incluso infecciones. Esta es una de las dolencias más comunes en las clínicas podológicas.

 

Síntomas de las uñas incarnadas

 

En los casos más leves de esta patología, se produce un enrojecimiento alrededor de la parte de la uña que se ha enterrado en la piel del dedo. Sin embargo, lo más probable es que se produzca dolor, inflamación e incluso infecciones.

 

Lo más recomendable es acudir a un podólogo para que pueda diagnosticar la gravedad de la patología y su posible tratamiento.

 

Causas de las uñas incarnadas

 

uña incarnada ejemplo

 

Las causas de las uñas incarnadas puede ser muy variadas, pero las más comunes son:

 

  1. Congénitas, es decir, inherentes a la persona; como pueden ser la forma de la uña o la forma de los dedos. Cuando las uñas de forma natural tienen tendencia a curvarse hacia abajo y hacia adentro, como un cilindro, es más probable sufrir esta patología.
  2. El calzado. Utilizar zapatos muy estrechos en la zona de los dedos o zapatos de tacón muy alto, hace que las uñas de los pies soporten más presión y pueda aparecer esta patología en ellas.
  3. Traumatismos en la uña. Sufrir un golpe, por pequeño que sea, en la zona puede hacer que la uña se curve y acabe introduciéndose dentro de la piel.
  4. No cortarse las uñas correctamente. Las uñas de los pies siempre deben cortarse rectas, no redondeadas como las de las manos. También pueden quedar pequeños trozos de uña, espículas, al realizar el corte, que son las que acaban introduciéndose dentro de la piel.
  5. Hongos en las uñas u onicomicosis. Si hemos padecido esta infección en las uñas y hemos llegado a perderla, puede que la nueva no crezca de forma correcta y se acabe introduciendo en la piel.
  6. Exceso de sudoración en los pies. Si tenemos un exceso de sudoración en los pies y las uñas siempre están húmedas, es más común que acaben curvándose y penetrando en la piel.

 

Prevenir las uñas incarnadas

 

Ahora que ya conocemos cuales pueden ser las causas de esta patología es mucho más sencillo poder prevenirlas:

 

  1. Corta siempre las uñas rectas, no formando ángulos en los bordes ni con forma de V.
  2. Usa instrumentos adecuados para cortar las uñas. Hay que vigilar sobre todo a los más jóvenes, porque cuando empiezan a cortarse las uñas ellos solos puede que no sepan cómo hacerlo o qué instrumentos utilizar.
  3. Llevar calzado con suficiente espacio en la punta y no abusar de los tacones altos.
  4. Cortar bien las uñas antes de realizar deporte o grandes caminatas, para evitar roces y golpes con el calzado que puedan causar pequeños traumatismos.
  5. Usar calzado de seguridad cuando sea necesario, para evitar golpes y traumatismos en la zona.

 

Desde Laboratorios Herbitas recomendamos acudir a un podólogo desde el momento en el que se detecten los primeros síntomas; ya que podrá diagnosticar mejor el problema y decidir qué tratamiento es el más eficaz.

 

Tratamientos para las uñas incarnadas

 

tratamiento uñas incarnadas

 

Existen diversos tratamientos para las uñas incarnadas y todos ellos deben ser aplicados por un podólogo. La utilización de medios más o menos invasivos dependerá del momento en el que se encuentre la patología y lo afectada que esté la zona.

 

Si es la primera vez que un paciente presenta esta patología y esta es leve, lo más común es proceder a la desinfección de la zona y a retirar el fragmento de uña incarnada. Periódicamente se deberán llevar a cabo controles del crecimiento de la uña para comprobar que no vuelve a ocurrir el mismo problema.

 

Durante este proceso de control del crecimiento de la uña, se pueden realizar diversos procedimientos para modificar y corregir el crecimiento de la uña. Estos procedimientos dependen de cada paciente, pero pueden ser guías para uñas, resinas u otros dispositivos.

 

Precisamente Laboratorios Herbitas s.l. dispone de varios tipos de dispositivos, de gran éxito en la práctica diaria en muchas consultas de podología, y con un porcentaje de satisfacción muy elevado entre los profesionales. Estos dispositivos, incruentos, van de mayor a menor grado de corrección. Así, en primer lugar, tenemos el CELSYSTEM, que son unas lengüetas correctoras que tienen la propiedad de disponer de una memoria elástica. Estas lengüetas, al ser fijadas en la uña mediante un adhesivo especial, tienden a recuperar su estado normal, que es plano y van corrigiendo la uña conforme ésta va creciendo. Fácil y cómodo.

 

Otro dispositivo de gran éxito es el PODOFIX, el cual ejerce un poco de mayor presión y por lo tanto de corrección. También es muy fácil de aplicar, mediante un adhesivo especial. Hay disponible un kit que incluye los instrumentos necesarios, así como varios repuestos, de varias tallas.

 

Para una mayor corrección está el COMBIPED, que es un alambre de acero especial, con gran memoria, y que consigue extraer la uña de su canal, donde está enclavada, en gran número de casos.

 

Y, finalmente, está también el sistema PODOSTRIPE, que es una variante del sistema CELSYSTEM.

 

Existen vídeos ilustrativos de todos ellos, y, lo que es más importante, laboratorios Herbitas s.l. organiza, de forma periódica Cursos (solo para podólogos) donde se explica, por parte de profesores cualificados las diversas técnicas de aplicación.

 

Un gran éxito, en este momento, son los Cursos de remodelación de la uña, mediante el GEL CON CLOTRIMAZOL y RESINAS especiales.

 

Otro de los tratamientos posibles es la ortonixia, un tratamiento alternativo a la cirugía para las uñas incarnadas. Este tratamiento consiste en situar unos pequeños tensores en la uña, para educar y corregir la forma de la uña. Este tratamiento está pensado para pacientes crónicos, que presentan esta patología cada cierto tiempo.

 

Es un tratamiento indoloro y que presenta una mejoría inmediata. Se puede realizar con hilo de acero elástico, hilo de titanio o láminas ungueales. Posteriormente estos tensores pueden cubrirse con gel clotrimazol, indicado para estos casos.

 

Por último, nos encontramos con la cirugía. Este es el tratamiento más invasivo de todos los que se usan para corregir las uñas encarnadas. Se realiza con anestesia local y consiste en extraer el lateral afectado y evitar que vuelva a crecer.

 

Estéticamente no se aprecia casi diferencia con el resto de uñas y hace que el paciente pueda reincorporarse de forma inmediata y sin dolor a la vida activa.

 

Lo más importante para poder solucionar el problema de las uñas incarnadas cuanto antes es acudir a un podólogo en el momento en el que se detecta la patología.

 

 

Fotografías procedentes del blog del Podólogo Bernardino Basas