En la actualidad el concepto de la Posturología está cada vez más en auge, cada día son más los profesionales de la salud que se involucran en aprender este concepto dado el enorme impacto que tiene sobre las patologías que vemos en consulta. Además, es donde la palabra “multidisciplinariedad” cobra su verdadero valor, o como personalmente lo llamo, “trabajo transversal”.

 

¿Pero qué buscamos los posturólogos?

Nuestra función principal es centrarnos en las vías de entrada sensorial, investigar en un intento de explicar el origen del dolor, de las alteraciones vestibulares y propioceptivas y, finalmente buscar REPROGRAMAR las entradas de información y la integración sensorial.

En otras palabras más sencillas, hay que entender que en el cuerpo existen ciertas zonas en las que los mecanismos que nos ubican en el espacio o que nos permiten comunicarnos con el entorno son muy abundantes, estas vías de entrada son principalmente, el ojo, el PIE y la boca, llamados CAPTORES POSTURALES; por este motivo, cuando tenemos una piedrecita en el zapato la notamos mucho, así como cuando un trocito de comida se nos queda entre los dientes. Del mismo modo, si esa entrada de información no se hace de forma adecuada nuestro cuerpo se ve en la necesidad de ADAPTAR la postura para que la información entre lo más fácil posible y nuestro cuerpo gaste menos energía simplemente para mantenernos en pie. ¿Tiene sentido verdad?

Pues del mismo modo, es posible que si nuestro sistema no es capaz de adaptarse de forma adecuada, o gasta demasiada energía, nuestro cuerpo comience a sufrir por el estrés que provoca en los tejidos el mantenimiento de dicha postura, y aparezcan dolencias en la espalda o en las diferentes articulaciones de forma constante.

Nuestro objetivo como posturólogos será entonces, encontrar cuál o cuáles son las vías que presentan mayor alteración para realizar un tratamiento que mejore el acceso de información por dicha vía, y de esta manera conseguir, como hemos dicho antes, reprogramar nuestra postura.

 

¿CÓMO PODEMOS DETECTAR ESTAS ALTERACIONES?

Existen varias formas para poder comprobar si tenemos alteraciones que requieran un tratamiento posturológico, desde tests manuales como el test de convergencia podal que nos ayuda a analizar cada captor postural, hasta el uso de tecnología que nos objetiva nuestra valoración. Un ejemplo muy interesante, es el uso de plataforma de presiones, como la T-Plate de Herbitas, una herramienta sencilla y al alcance de todos que nos da mucha información sobre cómo se comporta nuestro sistema postural, y mediante la cuál podemos ir valorando cada captor de la postura para saber dónde enfocar nuestro tratamiento y si nuestro trabajo está siendo efectivo.

 

  

 

Existen varios datos que se deben analizar para interpretar el estado de nuestro paciente, en esta entrada no los analizaremos, pero si es importante saber que se requieren de una formación adecuada para poder realizar el tratamiento más adecuado.

Suponiendo que el captor inicialmente alterado es el PIE, entra en juego el papel del Podólogo. Nuestro trabajo consiste en detectar cómo podemos estimular la información que entra por esta vía mediante el uso de las llamadas plantillas exteroceptivas. Consiste en utilizar pequeños relieves dispuestos de una forma determinada, encontrando la forma adecuada en la que el pie percibe su información, lo cuál lo podemos comprobar mediante los parámetros que obtenemos de la plataforma de presiones dentro de los valores que consideramos de normalidad.

Finalmente, dentro de toda la amplia gama de productos que nos ofrece Laboratorios Herbitas podemos encontrar algunos que nos pueden hacer mucho más cómodo nuestro trabajo posturológico como elementos pre diseñados para los diferentes estímulos del pie de diferentes grosores, así como palmillas para la confección de nuestras plantillas posturológicas.

 

   

Daniel Torres Montalvo

Podólogo col. 3212 ICOPCV

Fisioterapeuta col. 4026 ICOFCV

Osteópata CO

Experto en Posturología